¿Qué pasa si el revisor fiscal encuentra irregularidades y la gerencia no toma medidas?
Cuando una empresa presenta irregularidades contables, financieras o administrativas, la actuación oportuna de sus responsables es fundamental para evitar que la situación se agrave. Sin embargo, ¿qué sucede cuando el revisor fiscal identifica un problema, lo comunica a la gerencia y esta decide no tomar medidas?
Esta situación plantea preguntas importantes sobre las responsabilidades de la administración, las funciones del revisor fiscal y las actuaciones que deben seguirse frente a los hallazgos identificados.
En Colombia, la revisoría fiscal cumple una función de fiscalización independiente que busca verificar el cumplimiento de las disposiciones aplicables, examinar los asuntos propios de su competencia y comunicar oportunamente las irregularidades que se presenten en el funcionamiento de la sociedad.
En este artículo explicamos qué debe hacer el revisor fiscal cuando sus observaciones no reciben atención por parte de la gerencia y cuáles son los aspectos legales que deben tenerse en cuenta.
¿Qué debe hacer el revisor fiscal cuando encuentra irregularidades?
El artículo 207 del Código de Comercio establece, entre las funciones del revisor fiscal, el deber de informar oportunamente y por escrito sobre las irregularidades que ocurran en el funcionamiento de la sociedad y en el desarrollo de sus negocios.
La comunicación debe dirigirse a la asamblea o junta de socios, a la junta directiva o al gerente, según corresponda a las circunstancias y a las competencias de cada órgano.
Esto significa que, cuando el revisor fiscal identifica una situación irregular, no basta con limitarse a observarla. Debe actuar dentro del marco de sus funciones, documentar adecuadamente los hallazgos y comunicarlos a quienes corresponda.
Dependiendo de la naturaleza del asunto, puede ser necesario:
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Documentar los hechos identificados y la evidencia obtenida.
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Comunicar por escrito las irregularidades a los responsables correspondientes.
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Explicar los riesgos y las implicaciones que puedan derivarse de la situación.
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Solicitar información o aclaraciones pertinentes para el ejercicio de sus funciones.
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Realizar seguimiento a los asuntos comunicados y evaluar las respuestas recibidas.
La actuación concreta dependerá de la gravedad de los hechos, de la evidencia disponible y de las disposiciones legales y profesionales aplicables.
¿Qué ocurre si la gerencia ignora las advertencias del revisor fiscal?
Cuando la administración no atiende las observaciones comunicadas, la situación requiere especial atención. La ausencia de medidas correctivas puede permitir que una irregularidad continúe, se repita o genere consecuencias adicionales para la sociedad.
No obstante, es importante distinguir entre dos responsabilidades diferentes: la obligación del revisor fiscal de cumplir sus funciones de manera independiente y la responsabilidad de los administradores sobre la gestión de la empresa.
El revisor fiscal no sustituye a la gerencia ni asume automáticamente la responsabilidad de ejecutar las decisiones administrativas. Su función consiste en ejercer la fiscalización que le corresponde, comunicar los hallazgos y actuar conforme a las obligaciones legales de su cargo.
Si la gerencia no responde a una observación, el revisor fiscal debe evaluar la situación y determinar qué actuaciones adicionales corresponden, teniendo en cuenta la naturaleza de la irregularidad y los mecanismos previstos en la legislación.
1. Documentar la irregularidad y las comunicaciones realizadas
La documentación es fundamental para respaldar las actuaciones del revisor fiscal.
Es conveniente conservar evidencia pertinente de los hechos identificados, los procedimientos realizados, las comunicaciones enviadas, las respuestas recibidas y el seguimiento efectuado.
Esta documentación debe permitir comprender qué se identificó, cómo se evaluó la situación y qué actuaciones se llevaron a cabo en el ejercicio profesional.
No se trata únicamente de conservar correos o memorandos. La documentación debe guardar relación con la evidencia obtenida y con los procedimientos aplicados.
2. Comunicar el asunto al órgano competente
Si la gerencia no atiende una observación, puede ser necesario comunicar la situación a la junta directiva o al máximo órgano social, según corresponda.
El artículo 207 del Código de Comercio contempla expresamente el deber de informar por escrito a los órganos pertinentes sobre las irregularidades identificadas.
La decisión sobre a quién dirigirse debe considerar las competencias de cada órgano, la naturaleza del asunto y las circunstancias de la sociedad.
La finalidad es que la situación llegue al conocimiento de quienes tengan atribuciones para evaluarla y adoptar las decisiones que correspondan.
3. Evaluar las consecuencias para los informes del revisor fiscal
La falta de respuesta de la administración puede afectar el desarrollo del trabajo, especialmente cuando impide obtener información suficiente o corregir aspectos relevantes de la información financiera.
El revisor fiscal debe evaluar las circunstancias y determinar sus efectos sobre los informes y dictámenes que deba emitir.
Por ejemplo, si no puede obtener evidencia suficiente y adecuada sobre una partida material de los estados financieros, deberá considerar las consecuencias para su opinión profesional, de acuerdo con las normas de auditoría aplicables.
Esto no significa que cualquier observación desatendida produzca automáticamente una opinión modificada. La conclusión depende de la naturaleza del asunto, su importancia relativa, la evidencia disponible y las circunstancias concretas
4. Determinar si existen deberes adicionales de información o denuncia
No todas las irregularidades deben comunicarse de la misma manera ni generan las mismas obligaciones.
Según los hechos, pueden existir disposiciones legales que exijan informar a determinadas autoridades o activar mecanismos específicos de actuación.
Por eso, el revisor fiscal debe analizar si existe un deber adicional de comunicación o denuncia, atendiendo a la normativa aplicable y a las características del caso.
También debe respetar las reglas de reserva profesional. El artículo 214 del Código de Comercio establece que el revisor fiscal debe guardar reserva sobre los actos o hechos conocidos en el ejercicio de su cargo, salvo las comunicaciones o denuncias previstas expresamente en la ley.
La actuación debe sustentarse en una evaluación jurídica y profesional, no en una divulgación indiscriminada de información confidencial.
4. Determinar si existen deberes adicionales de información o denuncia
Los administradores deben ejercer sus funciones de conformidad con la ley, los estatutos y sus deberes legales.
El artículo 23 de la Ley 222 de 1995 establece deberes de los administradores, entre ellos obrar de buena fe, con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios, en los términos previstos por la legislación colombiana.
Cuando reciben observaciones sobre posibles irregularidades, deben evaluar los hechos y adoptar las decisiones que correspondan dentro de sus competencias y responsabilidades.
La falta de atención a un hallazgo no implica por sí sola una responsabilidad automática. Sin embargo, si se acredita un incumplimiento de sus deberes y se configuran los presupuestos legales correspondientes, pueden existir consecuencias jurídicas.
Por eso, las observaciones del revisor fiscal deben tratarse como asuntos que requieren análisis y seguimiento, especialmente cuando involucran posibles incumplimientos legales, información financiera relevante o riesgos para la sociedad.
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4. Determinar si existen deberes adicionales de información o denuncia
La revisoría fiscal es una función relevante para la transparencia, el cumplimiento y la confianza en la información de las empresas colombianas.
Cuando se identifican irregularidades, la oportunidad de la comunicación, la calidad de la documentación y el cumplimiento de las responsabilidades legales son aspectos esenciales. La falta de respuesta de la administración exige evaluar las circunstancias y determinar las actuaciones que correspondan, sin confundir las funciones del revisor fiscal con las responsabilidades propias de la gerencia.
En Estrategia Financiera y Tributaria (EFYT), el servicio de revisoría fiscal está orientado al ejercicio profesional de las funciones de fiscalización, al cumplimiento de las disposiciones aplicables y a la evaluación independiente de los asuntos que correspondan a cada organización.
Si tu empresa necesita asesoría en revisoría fiscal en Cali o desea evaluar sus necesidades de cumplimiento y fiscalización, puedes comunicarte con nuestro equipo.
Fuente de actualidad
1. Código de Comercio colombiano — artículo 207
Es la fuente principal. Establece las funciones del revisor fiscal, incluido el deber de informar oportunamente y por escrito sobre las irregularidades que ocurran en la sociedad.
Fuente oficial: Función Pública.
Consultar el Código de Comercio2. Ley 222 de 1995 — artículos 23 y 24
Sustenta la explicación sobre los deberes de los administradores, su obligación de velar por el cumplimiento de la ley y las condiciones en que pueden responder por los perjuicios que ocasionen.
Fuente oficial: Función Pública.
Consultar la Ley 222 de 19953. Código de Comercio — artículos 211 y 214
El artículo 211 aborda la responsabilidad del revisor fiscal por perjuicios ocasionados por negligencia o dolo en el cumplimiento de sus funciones. El artículo 214 establece su deber de reserva y los límites legales para comunicar o denunciar hechos conocidos en el ejercicio del cargo.
Consultar el texto normativo4. Instituto Nacional de Contadores Públicos — orientación profesional de 2026
Encontré una publicación sobre el alcance del deber de informar irregularidades. Resume el criterio del Consejo Técnico de la Contaduría Pública según el cual la obligación de informar oportunamente a los órganos competentes se mantiene aunque la administración manifieste que corregirá internamente la situación.
Leer la publicación del INCP